Tu interés por un libro es inversamente proporcional a lo cerca que se sienten los que más gritan en un vagón

a las 14:47
René me ha regalado un té cuyo sabor tenía difícil superar a la marca: Té de tarta de fresa con queso. ¡Toma ya! Lo malo es que en la fabricación del producto se les acabó el presupuesto al contratar al ideólogo y la fiesta para celebrar el invento y el té tiene el sabor de la post-fiesta: sabe a vomitona. No le he querido decir nada a René porque me lo regaló con todo el cariño. Pero, hoy me ha soltado una indirecta diciendo que le gustaría probarlo. ¡Por supuesto! He cogido la caja entera del trabajo. ¡Faltaría más! Todo para mi jirafa gruñona con enanismo.
Llevamos unos días muy ñogu ñogu. No sé si es la calma antes de la tormenta o si son los nervios por irse acercando el día de la boda... La verdad, es que ver a René más de tres días seguidos sin ningún enfado justificado es algo nunca visto. Y claro, lo celebramos con sexo. Sexo del: "si me acababa de duchar", del "pero si no están esperando", del "pero si estaba friendo un huevo... ¡¡Deja que apague la sartén al menos!!" del "pero en el coche es muy incómodo. Vale, pero espera que aparque, no?”. Vamos, la típica libido primaveral.

Primavera, sí. Pero hace un calor que ha adelantado varias semanas el verano. El del averno. Y eso quiere decir que se acerca nuestro aniversario. Hay tres cosas en las que René sigue invariable desde el primer día: 

1. Sus enfados

2. Altera el nombre de las cosas. Da igual, la marca, el pueblo,... de los nombres completos se queda con la parte menos insustancial y que nadie usa. K-F-C en lugar de Kentucky; United Colors en lugar de Benetton; Sant Andreu en lugar de Llavaneras,.... Él contraataca con que yo digo "galletas del príncipe de Beckelar" así, todo entero. Pero si por él fuera de tomarías unos quesitos que ríen.

3. Vivo en un musical de Teresa Rabal. René ha pasado gran parte de su vida trabajando de monitor de niños. Eso conlleva esta terrible consecuencia cuando intentas mantener una conversación con él:
- Hola René.
- Hola Don José.
¿pasó usted por mi casa?... -canta con una amplia sonrisa
- ¿Has desayunado ya?
- A Betlem esmoooorzarem
a Betlem esmooorzarem
i a Jesús adorarem i a Je... - con una más amplia sonrisa
- Yo tengo suficiente con un croissant de chocol...
- Choco choco lala
choco choco te te - con una todavía más amplia sonrisa
- Puedes bajar un poco la voz es que me duele la cab...
- Balla amb el cap
Amb el cap, cap, cap
Amb el dit, dit dit
Així balla en Joan petit
- Mocasín, ¿vale? ¡Mocasín

Estoy atrapado en un libro que requiere mucha atención, La casa de las hojas, suelo leer en el tren de camino al trabajo. Mi hora es muy tranquila en el vagón. Aunque si alguien tiene que subir lo va a hacer para sentarse a mi lado; sonarse; poner música en el móvil; encontrar a alguien a quien no veía desde hacía meses y al que le hace mucha ilusión volverle a ver; sí, sí, muchísima; ¡qué cambiada estás, cariño!; ¿has cogido peso?; estás guapísima; suena el móvil…. Entra un hipster en la siguiente estación, llega cargado de una guitarra. Pensaba que era parte del atrezzo hipster, como las barbas y las gafas de pasta, pero no, se ha puesto a cantar: "Pani Wayne" de los Biguels. Delante mío, he tenido que esquivar 6 veces la guitarra. El tren traquetea, el Ismael Serrano indie pierde el equilibrio, golpea a una mujer mayor, y al echarse hacia atrás empuja a una niña que cae al suelo y llora mucho. Mucho. Sí, sí algo de peso has cogido. Cierro el libro. Estoy viviendo Dante.
Sube la música liroliloliiiiiialcompásdelchacachádelchacachádeltren aparecen cervatillos Disney jugando a Tigres tigres leones leones y  fundido en negro.

Bares y estrellas

a las 11:10
Me cambio de carrera. Sí, a mi edad. No me sentía  a gusto en la que estaba haciendo. Fui a tramitar los papeles y acabé en un McDonald's. Así se empieza una carrera como debe empezarse. Allí había tres estudiantes preparándose para un examen, imagino que para cuando tengan una carrera poder encontrar trabajo en el mismo establecimiento:

-Esta terminación es para pasado de verbos y presente de adjetivos...
-... Pero sólo si son sujeto.
-... Y "sustantinos".
- Perdón, pero creo que los adjetivos no tienen presente ni pasado. Son adjet...
- Claro que sí: ¡¡Yo era bonita!!
- Y aún lo eres, tonta...

Tenía la sensación de estar en un episodio de las animadoras de Glee. No entiendo como siempre me quedo escuchando las conversaciones ajenas. Creo que en los bares debes ir a sentarte y escuchar. Recuerdo que una vez al salir del bar le di un portazo en la cara a una chica que iba a entrar. La chica se llevó la mano a la nariz. Me miró con esa mirada tan característica de una persona a la que acaban de darle con la puerta del bar en las narices.

- Uy, perdona, pero... Quizás deberías tener cuidado cuando van a abrir la puerta…
En la nariz de la mujer se empezaron a formar unas burbujitas simpáticas de color rojo espeso. Se puso la mano en la cara y con la otra estaba tratando de gesticular algo. Con un dedo levantado. El del medio. No la acabé de entender.
- Tengo que ir al hospital - me dice con la cabeza hacia atrás
- No, mujer. Anda ya, si sólo tienes un poco de burbujas en la nariz.
La chica empieza a soltar tacos, también podría ser persa o simplemente no vocaliza por tener la mano en la cara y estar taponándose la nariz. Ahí estaba apretando fuerte el tabique con el pulgar y el índice y negando nerviosa con la cabeza, hasta que se mancha la chaqueta de sangre.
- ¡No, no es por la sangre!
- Ah, bueno, que no es eso. Vale.
La chica suelta un lamento.
-Venía al bar a llamar porque no funciona el teléfono y Gerardo se ha caído por la escal...
La mujer tiene la cabeza tan hacia atrás que parecía que le estuviera hablando al cuello.
¿Quién es Gerardo? —le pregunté al cuello.
—Mi marido —respondió el cuello.
¿Es grave? —pregunté.
—Lo parece—respondió el cuello.
¿Y cómo se ha caído de la escalera? — insistí.
—Estaba arregland... ¿Quieres iniciar un debate al respecto o qué?
El cuello desapareció y en su lugar aparecieron los enormes ojos castaños de la chica. No expresaban satisfacción. Rabia más bien. Sí, definitivamente era rabia.

Vaya, mi intención era contar que había perdido el anillo de compromiso al tirar la basura y me he ido por los cerros de Úbeda. Bueno, le quedaban dos meses de vida sólo.

Sube la música lirolilolibaresquélugarestangratosparaconversar, aparecen cervatillos Disney emulando a Tom Cruise en Cocktail y fundido en negro.


Un, dos, hip aro!

a las 1:12
Cuando vaya a visitar a la familia en la sabana me van a comer hasta las marmotas. Es fácil culpar a René, de haber perdido mi forma y mi fondo de gacela. Ahora soy como una gacela esperando quintillizos con la cornamenta y todo. En realidad, el único deporte que practicamos con regularidad es el sexo. Pero, incluso ahí, tenemos interrupciones cuando en los momentos de ardiente pasión se dispara el aviso del móvil: Disculpe no le he entendido. Puede repetir... y claro, la risa te hace perder toda la concentración en el asunto.

René afirma que antes de conocerme también hacía mucho deporte. Alguna vez en casa le he visto hacer sesiones espartanas de cosas con nombre inglés y saltos y bailes, de esas que si te pones un sombrero de plumas en la cabeza, acaba lloviendo. Pero sus sesiones darían para un chirimiri porque duran lo que tardo en comerme una bolsa de palitos de pan con pipas. Lo bueno es que, al acabar, se come 3 hamburguesas, una bolsa de Ruffles y un helado. Lo ganado por lo perdido.

Hace poco apunté a René a un curso de surf, más que nada para que perdiera el miedo al agua y le acabara cogiendo el gusto al asunto. En más de una ocasión he tenido que ir solo porque eso de levantarse a una hora que solo tenga un dígito lo lleva muy mal. En la última de estas clases, el monitor nos dice:

- Venga, chicos, vamos a calentar.

La última vez hizo la clase con nosotros un niño de 7 años y para calentar sólo tuvimos que correr hasta una papelera que estaba a 20 metros.

- ¿Hasta la papelera, no?

- No, hombre. Hasta allá.

Un allá que me hacía intuir que los que vivían por aquella zona debían hablar mauritano o mauritanés o maurialgo. Un allá a los que ningún ser humano había llegado jamás. Un allá al que el Enterprise no había llegado todavía.

Yo no he calentado nunca para entrar al agua. Me pueden los nervios y las ganas de entrar. No entendía que fuera a ser más duro el calentamiento que el deporte que iba a hacer. Así que acabé haciendo el recorrido andando, parándome a hacer fotos y a comprar un helado. Corrí los 2 últimos metros,  allí estaban los dos Leónidas haciendo más calentamiento. Llegué, me tumbé y admití:

- Yo creo que sólo voy a venir a las clases si coincidimos con niños de 7 años.
 Sube la música lirolililoliiiwedon’tneedanotherheroooo. Aparecen unos cervatillos Disney con cinta elástica en la cabeza y fundido en negro.

Ya están aquíiiii

a las 23:29
"No me voy a volver a enfadar". He tenido que hacer una captura de pantalla de este mensaje que me envió René el otro día. René se enfada por cualquier cosa. Es una jirafa gruñona. El otro día se despertó y me dice:
- ¿Hicimos las paces anoche o aún estoy enfadado contigo?
Otro ejemplo lo tenemos cuando me dice:
- Creo que me había enfadado contigo pero ahora no me acuerdo del porqué.
Luego se le pasa. En gran parte porque yo paso de darle vueltas y dejo que se enfade sólo. Porque sabe que cuando se le pase me tiene allí esperando, como siempre. El mismo que le va a hacer enfadar dentro de pocos minutos. El mismo que le dijo que mataría monstruos por él, pero claro, uno no espera encontrarse monstruos en cualquier esquina. Uno no espera encontrarse monstruos en Girona. Que soy un ñu de ciudad y en las ciudades sólo tenemos Godzillas y aliens.
Fuimos a tomar un café a una cafetería de Girona, una de esas americanas donde ponen 27 ingredientes al café: nuez moscada, vainilla, cacao, espuma de leche, algo de leche, canela, pimienta, espuma de leche, sandía, nuez moscada, azúcar, espuma de leche, cebolla picadita en juliana, licor de cereza, kirsch, nata, espuma de leche, coco rallado, jengibre,.... y sacarina. Nos subimos al piso de arriba porque no había nadie y porque estaba mucho mejor decorado. Las mesas estaban formadas por palés y todo tenía un aspecto de lo más cuidado. El mérito se lo podemos atribuir al cartel: POR FAVOR NO PONGÁIS LOS PIES SOBRE LAS MESAS NI LOS SOFÁS.
- Anda, con lo bonito que está todo esto. ¿A quién se le ocurriría poner los pies sobre las mesas? No creo que haga falta el cart...
- ¡¡¡Walter!!! ¡¡Acaba de entrar un bicho gigante volando por la ventana!!
- Bueno, no será para tant... ¡Madre de Dios de los portaviones!
La estrella de la muerte de los bichos volantes, un insecto gigante como un balón de nivea con alas como los remos de los barcos de Ben-hur. Nosotros gritando, René consigue eludir al acorazado Potemkin y huye hacia las escaleras, el halcón milenario intercepta mi huida... Así que, mi única posibilidad para sobrevivir era subirme chillando a la mesa porque todo el mundo sabe que los insectos no atacan a los ñus que se suben a las mesas. Mientras esperaba la llegada de Bill Murray, Dan Aykroyd, el negrito y el de las gafas, aproveché un hueco por encima de los sofás que me permitió llegar a las escaleras al grito de:
- ¡Que viene a por nosotros! ¡Que se ha quedado con nuestras caras!¡Corre!
Una vez refugiados en las escaleras, en ningún momento se nos ocurrió pensar que debía pasar por la cabeza de los clientes y propietarios que estaban en la planta baja. Pero aprovechamos el despiste de la nave nodriza cuando se acercó a la terraza y lo dejamos encerrado fuera. Apoyadas a la puerta pusimos tres sillas, una mesa y un anuncio de cerveza Moritz por si se le ocurría empujar para volver a entrar.
Entonces, nos pudimos sentar a seguir con nuestro café, como si no hubiera pasado nada, al más puro estilo british pero, no sin antes girar el cartel "POR FAVOR NO PONGAIS LOS PIES SOBRE LAS MESAS NI LOS SOFÁS" que nos miraba suspicazmente.
Sube la música lirolililoliiiYou'reinthearmynowOhohyou'reinthearmynow. Aparecen unos cervatillos Disney flasheando a los pajarillos y fundido en negro.

Sobre ruedas

a las 15:40
A René no le gusta discutir. Bueno, em realidad, lo que no le gusta es equivocarse. Así que cuando hace una afirmación como:

- ¡No me lo digas con “rintintín”!
- Se dice retintin, a no ser que te refieras al perro.
- Que no, que se dice rintintin...
- Lo voy a buscar en Google, para demostrártelo: Retintín. Nombre masculino. Tono o modo de hablar iróni...
- LALALALALALA.... LALALALALALALA
- Tono o modo de hab....
- LALALALALALA.... Lleva, llévame en tu bicicleta. Óyeme, Carlos, llévame en tu bicicleta...
- ¿Me estás reconociendo que tengo la raz....?
- ¡Lleva, llévame en tu biciclet...!

Ésta es su forma de dar por terminada una argumentación en contra. Teniendo en cuenta que esta jirafa con enanismo es abogado, me estoy imaginando la escena en un juicio:

- ... yo, el juez Juan Sánchez Ferlosio, por el poder que me ha sido otorgado declaro al acusado culpable de todos los c...
- Desde Santa Marta hasta La Arenosa. Lleva, llévame en tu biciclet!!! ♫♫
- Señor René, ¿se puede saber qué demonios está haciend..?
- Pa' que juguemos bola 'e trapo allá en Chancleta. Que si a Pique...
- Creo que voy a tener que declarar juicio nulo.

Me estoy imaginando incluso a los miembros del jurado sumándose y haciendo los coros. Hablando de juicios, me declaro culpable de no haber anunciado por aquí nuestra boda. La primera boda entre una jirafa con enanismo y un ñu. Aún queda un montón hasta el mes de septiembre, así que esto ya tendrá tiempo de tomar un tono rosa insoportable. De hecho, aún estamos mirando cosas, hoy habíamos quedado con una wedding planner. ¿Quién te ha visto y quién te ve, Walter?
Lo cierto es que sólo me ha parecido útil la figura del wedding planner cuando ha dicho que alguien tendría que mover las sillas de una zona a otra del sitio donde la vamos a celebrar. El nombre de “meneador de sillas” es menos cuqui que wedding planner y viste menos. La chica nos ha enseñado unas mil doscientas fotos. Yo con 3 fotos ya estoy cansado de ver cualquier álbum, así que para dar cierto dinamismo he decidido reírme sólo de una foto. De la 1201. Su cara sonriente cambió:

 - Ésa es de mi boda.
- ¡Lleva, llévame en tu biciclet...!

 



Sube la música lirolililoliiiWhocaresbaby,IthinkIwannamarryyou. Aparecen unos cervatillos Disney disfrazados de Vito Corleone porque no entendieron su función en la boda y fundido en negro.
 

Mi Amigo Walter